EZEZEZ: «Puntofinal»
Desde Bilbao aterriza EZEZEZ, una de esas bandas capaces de dinamitar cualquier idea preconcebida sobre el pop contemporáneo. Su propuesta parte de estructuras reconocibles y melodías directas, pero enseguida se retuerce y expande hacia terrenos donde conviven la urgencia del rock, la electricidad del punk y una filosofía DIY que atraviesa todo lo que hacen. El resultado es un sonido inquieto, imprevisible y tremendamente vivo, construido desde la libertad creativa y una personalidad difícil de encasillar.
Nuestro flechazo con ellos llegó en Monkey Week, donde ofrecieron uno de los directos más impactantes y estimulantes que hemos visto en mucho tiempo. Sobre el escenario demostraron una mezcla poco habitual de frescura, descaro y precisión, dejando claro que estamos ante una formación llamada a ocupar un lugar importante dentro de la nueva escena estatal. Después de aquello, en SubeRock tuvimos claro que queríamos contar con ellos en esta edición.
Con el euskera como seña de identidad y la publicación reciente de su tercer trabajo, Kabarkiba, la banda vizcaína llega atravesando un momento especialmente inspirado. Un disco que confirma su crecimiento artístico y que amplía aún más su universo sonoro, moviéndose con naturalidad entre la experimentación, las melodías afiladas y un sentido del humor tan inteligente como imprevisible.
Lejos de acomodarse, EZEZEZ ha construido una propuesta flexible y sorprendente, capaz de pasar de la tensión al desenfreno en cuestión de segundos. Su directo juega constantemente con el factor sorpresa, alternando intensidad, ironía y explosiones de energía con una naturalidad que termina atrapando incluso a quien llega sin conocerles. Una banda con personalidad propia, sin artificios y con la seguridad escénica necesaria para conectar de inmediato con cualquier tipo de público.